Madrastra

 

 

Audrey es deportada de Canadá y desconsolada regresa y busca refugio en las brazos de su amado, pero le consigue siendo infiel con su mejor amiga,  Sean, el dueño de una clínica de belleza  por casualidad se topa con ella y viendo lo mal que se sentía esta pobre chica le ofrece le ofrece trabajo. Sean es un buen esposo y un padre perfecto para sus dos hijos, él  y Katharine son la imagen perfecta de una familia feliz. Pero un buen día  Katharine abandona a su familia y huye en una aventura fugaz con un amigo de Sean. Ahora  Sean y sus hijos se sienten abandonados y será la oportunidad de Audrey de ayudarles.  Sean toca fondo, pero Audrey lo ayuda a recoger los pedazos y  ayuda a Sean a cuidar a sus hijos, quienes aprenden a amarla como a su propia madre. Finalmente, Sean y Audrey se enamoran.

 

Sean planea casarse con Audrey, por lo que solicita la anulación de su matrimonio con Katharine. Pero su intrigante esposa regresa de repente con una agenda: hacer valer sus derechos como esposa legal y reclamar a su marido, sus hijos y disfrutar de la riqueza que Sean ha acumulado. Así comienza la batalla entre Audrey y Katharine, entre la buena madrastra y la malvada esposa.